David y Goliat

A Michelangelo Merisi se le llamaba "Caravaggio" por el lugar de su nacimiento. Fue un artista rebelde e independiente que llevó una vida agitada y aventurera. Su especial interés por la luz y por representar fielmente la realidad le hizo evolucionar hacia un estilo muy personal, muy realista y tenebrista. Se le considera pues el iniciador de esta primera corriente del Barroco que tuvo bastantes seguidores entre todos los pintores de Europa durante la primera mitad del siglo XVII.

Este cuadro, el único de Caravaggio que hay en el Prado, es paradigma exacto de esas características. Las figuras de los dos protagonistas -el joven David y el gigante filisteo Goliat- se destacan, fuertemente iluminadas, sobre un fondo de sombras. El realismo de la cabeza cortada del gigante es de un naturalismo ciertamente dramático. Sorprende también la organizada composición que hace recoger la escena en un espacio muy ajustado.

 

 

En el museo del Prado

 

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